Cuando quieres ser escritor, las cosas se te ponen muy difíciles. Cuando digo “quieres ser escritor”, no me refiero que aproveches tus ratos libres para disfrutar de tu hobby; hablo de ser escritor de verdad; hablo de usar las mejores horas del día para escribir tu gran obra; hablo de levantarte pensando en la literatura, ducharte pensando en la literatura, desayunar pensando en la literatura, cagar pensando en la literatura, follar pensando en la literatura, dormir pensando en la literatura…