Los que me seguís, sabéis que últimamente estoy sufriendo algunas crisis de escritor. Me estoy enfrentando a muchas cosas, cosas maravillosas, pero muchas a la vez, y temo no estar a la altura. Mi hija ha nacido hace dos semanas y, desde entonces, no he logrado dormir más de cuatro horas entre Sol y Sol. Los días pasan: los ahorros que había reunido para poder dejar mi trabajo y lanzarme a por mi sueño de ser escritor siguen mermando y…